JORDI BERTRAN

Cartell

Poèmes Visuels: un spectacle pour adultes qui fascine les plus petits

LE SPECTACLE

Poèmes Visuels est un spectacle plein de tendresse, dans lequel une virtuosité peu commune fait vibrer chaque centimètre de la scène, fruit de longues années de travail. Sur scène, un ensemble de lettres construites avec une extrême simplicité prennent vie. Leur manipulation requiert une grande maestria pour faire en sorte que le geste se transforme en vers, et le vers en émotion.

Le spectacle s’inspire de la magie des poèmes visuels du poète catalan Joan Brossa, il emprunte le magnétisme de l’abécédaire brossien, le jeu de lettres avec lequel le poète illustrait sa poésie visuelle.

Poèmes Visuels commence avec un acteur-musicien, incarnant un poète; il a avec lui une valise pleine de lettres en mousse et commence à jouer avec leurs sons et leurs formes, découvrant qu’à partir de ces lettres, on peut créer de la poésie sans qu’il soit nécessaire de construire des mots.

Il s’établit une relation tendre entre la guitare, les chansons, et les lettres qui prennent vie et créent un univers plein de personnages, de chorégraphies, d’humour, et d’actions dramatiques, où il est démontré que les lettres ne servent pas seulement à remplir des papiers et des ordinateurs mais qu’elles peuvent aussi créer un monde sensible, d’une surprenante simplicité.

Les lettres, manipulées avec des tiges, sur une table, prennent vie et se voient transformées au fur et à mesure que se déroule le spectacle: Le "E" se transforme en un chien qui joue avec un enfant, représenté par le "I". Un "Y" avec un "U" créent une danseuse rythmique et un simple "T" devient un trampoliniste.



LA PRODUCTION

La scène est mise avec une précise scénographie, habillée d’un délicat jeu de lumière ; l’action est accompagnée par la voix et la guitare.

La manipulation se fait sous les yeux du spectateur: la relation entre manipulateur et objet découle d’une chorégraphie étudiée et précise, techniquement parfaite.

Le spectacle se construit sur des numéros dans lesquels la virtuosité, résultat de beaucoup d’heures de travail, a été acquise au cours d’une longue carrière : chaque mouvement, chaque pause a été soigneusement étudié pour faire en sorte que les personnages, lettres construites avec de la mousse, atteignent un niveau de tendresse et de poésie difficile à égaler sur scène.

Un spectacle visuel dans lequel la musique en direct, le mouvement, les petits conflits et la poésie du geste sont les fils qui donnent corps à un spectacle d’envergure internationale.




COUPURES DE PRESSE


Dissabte, 23 de novembre del 1996
Per Joan-Ánton Benach


"Alfabético equipaje"


Inspirados en la obra de “Joan Brossa, los “Poemes visuals” de Jordi Bertran fueron creados en 1994 y, desde esta fecha, no han cesado de participar con éxito en numerosos festivales internacionales. De este fructífero garbeo se benefician, sin duda, los espectadores actuales y futuros puesto que “Poemes visuals” es un trabajo abierto, capaz de enriquecerse y perfeccionarse en cada representación. Eso que resulta propio de cualquier rodaje, en este caso parece primordial por cuanto Bertran investiga con unos materiales y un tipo de manipulación que no son los más habituales en el teatro de objetos y marionetas.

La maleta del titiritero viene cargada esta vez de un amasijo de letras. Letras de goma espuma que serán animadas por la varilla —la tija— invisible del artista, metamorfoseándose en objetos y figuras que protagonizarán los gags más imaginativos. En el repertorio de la poemática visual de Brossa, el abecedario tiene un protagonismo relevante y en él se inspiró Jordi Bertran para un espectáculo que no persigue, sin embargo, desarrollar el discurso sincrético del poeta sino la elaboración de su propio universo. .

La fonética de las letras y la cualidad moldeable del material empleado establecen en un primer nivel los códigos de un lenguaje dotado de una plasticidad sorprendente. partir de ahí, Bertran y su equipo construyen los distintos episodios, a menudo brevísimos chispazos maliciosos, “impromptus” cómicos o tiernos otras veces o, en fin, números de humor con su propio argumento, entre los cuales el hombre del trampolín se lleva, sin duda, la palma del ingenio y sugestión. .

Sabe a poco.
La presencia del músico Miquel Gallardo, doblado de manipulador y de actor en algunos casos, y la colaboración de Zilda Torres en la tramoya animadora permiten al marionetista ampliar enormemente el paisaje expresivo. Lo mejor que puede decirse de sus “Poemes visuals” es que se producen vertiginosamente y acaban sabiendo a poco. Lo que Bertran consigue con su abccedario animado es un, guiso de mucha consistencia, como se comprobó en el último Grec. Y ahora, en el Festival Internacional de Titelles, alcanza su mejor punto de cocción.


23/12/2011
Autor: Albert Lladó


"Brossa vive"


Qué afortunados. Entre tanto discurso sobre los recortes y las crisis, entre tanto relato que suena a excusa y a camuflaje, entre tantas noticias que caen como las bombas de racimo - nada defensivas - en la autoestima de la gente, siguen existiendo refugios. De poesía y teatro, de inocencia sin plásticos ni mercadotecnia.

En una Barcelona donde el ocio se suele confundir (demasiadas veces intencionalmente) con la cultura, hay aventuras que resisten. No es una lucha. Se trata de una ventana íntima, que asoma a la ternura olvidada. Ese rincón donde creer en "el arte de lo imposible", como diría Havel, se llama Círcol Maldà y presenta ahora los Poemes visuals de la compañía de Jordi Bertran.

En realidad es un espectáculo creado en 1994 y que Bertran ha ido perfeccioonando durante todos estos años. Con un prestigio internacional indiscutible, su compañía ha conseguido crear obras tan emblemáticas como su Antología, en las que la precisión de sus marionetas construye mundos mágicos. En esta ocasión, son las letras de espuma, inspiradas en la obra de Joan Brossa, las que protagonizan una pieza con números que combinan lo virtuoso y la capacidad para crear un lenguaje único. Un idioma que consigue que el espectador conecte con su propia niñez.

Las letras de espuma, así, bailan, cantan, se convierten en deportistas que se tiran a la piscina en trampolín o saltan con pértiga. La profesionalidad de los tres manipuladores de objetos - Inés Alarcón y Òscar Muñoz, además del propio Bertran - hace verosímil un relato en el que el humor se reivindica como vehículo de emociones.

Brossa vive a partir de unas pelotas que hacen de cabezas pensantes, de una U que quiere hacerle el amor a la Y griega, o de una canción onomatopéyica. La forma, pues, se convierte en contenido, en continente que busca en la simplicidad las grandes complicidades. Un universo, de esta manera, que no necesita traducción. Entramos sin preguntas porque no tiene puertas. Ni prejuicios.





PRIX


1994 Prix ​​du Jury Festival International de la Marionnette Cannes. França
1995 Prix au meilleur spectacle Mostra Internacional de Titelles Titelles Vall d’Albaida
1999 Prix ​​du Jury MOMIX. Festival de Marionnettes Kingersheim, França
2002 Prix au meilleur spectacle Torun International Puppet Theater’s Festival Polònia
2002 Prix à la meilleure interprétation Torun International Puppet Theater’s Festival Polònia
2002 Prix ​​du Jury pour la meilleure Compagnie Torun International Puppet Theater’s Festival Polònia
2004 Prix 7 Festival International de LUTKE Ljubeljana, Eslovènia
2006 Prix IV International Festival for Puppet Theater PUPPET FAIR Sofia, Bulgària
2007 Prix au meilleur spectacle L´Association Culturelle du Theâtre Dofin Argenté Argenté, França
2011 Prix à la meilleure interprétation   Varsovia, Polònia