JORDI BERTRAN

Cartell

THE SHOW


Those everyday things that surround us at the table while eating breakfast invite us to reflect upon our inner battles. They are the images we create and believe in, and which occasionally turn against us.

In this stage production, Elena, the sugar jar, represents all and everyone of us: she has a very clear picture of who she is and who she does not want to be, and regrets what she doesn’t have and sighs for what she would like; she fights to improve her living conditions, but always finds someone to blame for her misfortunes.

However, Elena, like many of us, also reaches a "critical moment" when she least expects it, that moment when we either strike out "like perfect victims of someone else’s mistakes or circumstances " or we start all over in a healthy, harmonious and responsible way.

These are times of economic recession with a crisis in society and values​​, so it’s fundamental that we stop looking at the past, searching for reasons and people to blame for our current problems, and instead look at ourselves and from here take a step forward.

The show “The sugar jar” opened January 29, 2011 at “Casa Taller de Marionetas de Pepe Otal”, Barcelona.


THE PRODUCTION

The show is carefully staged: the objects and scenery are strengthened by a delicate lighting, the text, accompanied by sound effects and music, make up a very original composition for the show. 

Object theatre for audiences that have a sense of humour and a willingness to laugh at themselves. The handling of the objects is carried out from a table and this means the public gets an eye witness account of Elena’s adventures.

After a careful selection of everyday things such as cups, sugar jars, pots, cakes, candy, pastry bags, corkscrews, etc.., And thanks to an extensive search, we find an object that best suits the characteristics of each character. As such we get to show Elena’s view on the world, and the way she relates to this.

The handling of the objects, by Dali Muñoz, Jordi Bertran * and * Aurora Poveda (* alternating), is carried in full view of the spectator: the relationship between handler and the object results in a precise and studied choreography, which is surprisingly compelling.


SYNOPSIS


Elena, a beautiful silver sugar jar, sees herself as an oversized and rusty piece of junk, she has a husband that abuses physically and psychologi- cally and yet whom still loves and justifies. She has diabetes and works eight hours a day in a cake shop sprinkling icing sugar on hundreds of tempting desserts until one day the company makes staff cuts, a product of the global economic recession, leaving her unemployed.

Without work, health, beauty, or love, and with no desire to carry on ..

Will Elena be able to stop blaming her husband, her illness, sugar, the economic recession? Will she stop believing and start to create wellbeing, happiness and love for herself?



ARTISTIC TEAM


Actresses
Dalí M. Blanch
Nelo Sebastián
Author and director Jordi Bertran
Created by Jordi Bertran, Dalí M. Blanch
Cristina Robledillo and Aurora Poveda
Escenografía Dalí M. Blanch
Music byl Various authors
Disseño de sonido y luz Jordi Bertran
Photography
Rosa Colell
Artistic Production Cristina Robledillo
Dalí M. Blanch
Executive Producer Companyia Jordi Bertran
Technical “Litus” Codina

PRESS CLIPPINGS


25 de Novembre del 2013
Autor: Lluís Mayench Pierre


"L’ànima de la sucrera"

Veure la Sucrera diabètica és com veure jugar a dos nens a la cuina de casa. On donen veu als objectes, creen diferents espais, temps i situacions. El que fa especial aquest espectacle és que el joc es conduit per gent adulta i els problemes ja no són rescatar princeses i matar monstres sinó escapar i sobreviure als propis monstres interiors. Veiem problemes d’autoestima, de violència domèstica, de feina, malaltia… I també parts on les relacions d’amistat i amoroses agafen el protagonisme.

Crec que és una bona oportunitat per aquells que no estigueu acostumats a veure teatre d’objectes (com és el meu cas). És un espectacle proper que convida a somiar i a reflexionar amb una història senzilla però que atrapa des del primer moment. Transmet perfectament la sensació que allò que estàs vivint és un moment únic i irrepetible tot i treballar amb objectes d’ús quotidià. Cal destacar la tria de la música que acompanya a estones l’obra i el gran esforç de caracterització i diferenciació de cadascun dels dolços i objectes que en formen part. Una petita joia.

Divendres, 24 de abril del 2013
Autor: Julio César Ceniceros


"Dulce sabor a vida"


SUCRERA DIABÉTICA hace del festival Internacional de Títeres una verdadera delicia para espectadores

Siempre resulta gratificante ver artistar en acción, explotando al máximo su creatividad, haciendo lo que mejor sabe y, lo que es mejor contagiando al público con su ingeniosa imaginación y transportándolos a mundos insospechados.

Así de efectivo y espectacular resultó el divertidísimo montaje “La Sucrera Diabètica”, a cargo de la Compañía Jordi Bertran, provenienten de Barcelona, España, y presente en Morelia para formar parte del 12º Festival Internacional de Títeres de Morelia.

Curiosamente en esta obra no hay títeres, son más bien objetos cotidianos de la cocina los que hacen de maravillosas marionetas que, con el extraordinario trabajo a cargo de Dalí Muñoz y Aurora Póveda (y a veces el propio Jordi Bertran ) parecen no solo cobrar vida propia, sino crear todo un microcosmos donde metafóricamente las teteras, azucareras, tazas, tarros, pastelillos, golosinas, mangas de pastelero, sacacorchos y otros objetos que usualmente encontramos en la mesa del desayuno, viven gobernadas por los mismo intereses que el mundo de los humanos.

Glotona y divertida
¿Se imagina usted cómo es la vida de una azucarera diabética?, nunca se nos hubiera ocurrido, pero es la cosa más divertida del mundo, si a eso le aunamos que es una glotona compulsiva.

Suena raro, no es el cuento de “La Bella y la bestia” pero sí: una “sucrera” (azucarera) es la protagonista de la historia. Más sorprendente resulta aún pensar que una azucarera diabética pueda despertar emociones tan profundas, llevar de la reflexión a la carcajada, conmover hasta hacer nudos en la garganta y echar a volar la imaginación tan exorbitantemente.

Emociones desbordadas
Tanto talento conmueve, tanta entrega se siente. Aunque había muchos niños en el público, fueron los adultos los ganadores de esta tarde, los premiados, los que terminaron enganchados con la sorprendente propuesta artística y conectados de lleno con los sentimientos que unos simples utensilios de cocina les despertaban.

Eran los adultos los que no reprimían sus emociones y aplaudían a media escena mientras uno que otro niña lloriqueaba y preguntaba en voz alta “¿a qué hora van a salir los títeres?”

Fueron también los adultos los que ovacionaron a las dos excelsas actrices al final de la dinámica función, y reconocieron su trabajo con una prolongado aplauso de pie.

Sin duda la participación de los españoles de la Compañía Jordi Bertran ha sido uno de los más grandes aciertos en la 12 edición del Festival Internacional de Títeres de Morelia.

Excelente producción
Por medio de una decena de actos entre los que se hizo uso de varios “dichos” referentes a la comida, la obra de “La Sucrera Diabètica” nos llevan a reflexionar sobre las imágenes que producimos constantemente acerca de nosotros mismos, tal como sucede con la protagonista, quien siempre encuentra a quien culpar de su desventura, que padece de sobre peso y se lamenta por lo que no tiene.

A través de divertidas aventuras relacionadas con dichos como: “Las penas con pan son buenas”, “Pan con sudor, sabe mejor”, “De golosos y glotones, están llenos los panteones”, “Sopa y amores, los primeros son mejores” vamos de la mano viviendo la historia de Elena, la Azucarera, en medio de todo un espectáculo.

Los objetos y la escenografía son reforzados por un delicado tratamiento de la iluminación. El texto, acompañado por los efectos sonoros y la música, conforman una composición muy original, cautivadora e inolvidable. La puesta en escena forma parte del llamado “teatro de objetos” y los manipuladores de los objetos (titiriteros) están a la vista del público, fungiendo además como histriones humanos.

Trayectoria

Jordi Bertran, marionetas para todos

En 1977, Jordi Bertran coincidió con un grupo de titiriteros de la Barceloneta, el barrio de los antiguos pescadores de Barcelona, el “Grupo Taller de Marionetas”, dirigido por Pepe Otal, descubriendo así el poder de fascinación y la capacidad de comunicación de los títeres. Posteriormente, formó parte de dos grupos:”El Col·lectiu d’Animació de Barcelona” (1978), dirigido por Carles Cañellas, y “La Companyia Ambulant Els Farsants” (1979-1987), de la cual fue cofundador.

En 1987 funda su propia compañía, con la intención de difundir el arte del títere y de llegar, sobretodo, al público adulto.

La Companyia Jordi Bertran es una de las más prestigiosas de España, siendo reconocida su trayectoria con numerosos premios nacionales e internacionales.

Ha participado en los más relevantes festivales de artes escénicas del mundo, realizando giras por más de cincuenta países, y trabajado en numerosos programas televisivos.

En la faceta docente, Jordi Bertran ofrece cursos de construcción y manipulación de marionetas y cuenta con una exposición de títeres y fotografías que ilustran la historia de la Compañía, así como su sede actual en el Taller del Parc, un espacio de creación abierto en Barcelona.

Publicat en l'edició impresa de la Voz de Michoacán el dia 24 d'abril del 2013, pàg. 12E



10 de Diciembre del 2013
Autor: Juan Marea


“La Sucrera Diabètica” en la Sala Fènix: azúcar muy salerosa"


Elena es insignificante. Y engulle toneladas de golosinas. Elena cada vez se hunde más. Pero la ingesta masiva de repostería la catapulta al podio del placer. ¿Qué tiene Elena? Pues una historia que contar y la Sala Fènix del Raval barcelonés le dará su gran oportunidad hasta el próximo 14 de diciembre.

No estamos acostumbrados a relacionar la ternura infantil del teatro de objetos con la contundencia de la problemática social de nuestros tiempos. Y en manos de las titiriteras Dalí M. Blanch (marisabidilla y tambaleante) y Aurora Poveda (pícara e ingenua) se obra el milagro cada vez que “La sucrera diabètica” llena de esplendor la intimidad de la sala.

La delicadeza de este espectáculo impregna todo el escenario y combina sus elementos con la sabiduría de quien sabe que para emocionar con una historia es necesario aderezarla con unos personajes carismáticos, la alternancia de episodios trágicos quitándoles hierro al pasarlos por el tamiz de la ironía y la recreación de una atmósfera mágica a partir de la cotidianidad.

Jordi Bertrán, principal artífice de esta suculenta pieza, se aplica concienzudamente y extrae de las escenas una riqueza narrativa inusualmente bella: En esta “azucarera”, hay una heroína perseverante, un malvado que le maltrata sin que le haga falta que los demás se enteren, un entrenador físico que ayudará a la primera a luchar por su emancipación y una familia cubana muy oportuna para que la felicidad final sustituya las ya muy sobadas perdices por una lección sabrosona sobre convivencia entre inmigrante amarg(ad)o y nativa desnortada.

Los riesgos de edificar con estos temas un panfleto en pos de la tolerancia y el respeto social e individual son superados rápidamente por una dramaturgia exquisita cuya principal baza es la descripción del día a día de unos personajes radiantes de energía vital y que afrontan sus problemas sin recurrir a discursos moralizantes. En este sentido, el Mundo de esta Azucarera “echá pa’lante” seduce a niños, adultos y alternativos con su irresistible vaivén de deliciosas imágenes: desde la hilarante clase de gimnasia donde Elena va a empezar a quemar michelines hasta su posterior caída en la tentación como si de un bombardeo de peligroso colesterol se tratase, pasando por una delicada operación urgente inyectándole una dosis de alimentación natural y sin olvidar la feliz conjunción de un indolente puñado de descafeinado con una zumbona jarrita de agua que dará como resultado un decisivo coito en un “meublé” sospechosamente parecido a una cafetera eléctrica…





AWARDS

2011 Best Actress Dali M. Blanch 15 International Puppet Festival the Golden Dolphin Varna, Bulgaria